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EVA: El reto de la nueva generación de espumas contra incendios no fluoradas

EVA: El reto de la nueva generación de espumas contra incendios no fluoradas

Antes de finales de 2025 se espera que se publique la “REACH Annex VII – PFAS in Firefighting Foams”, directriz medioambiental europea que regulará y limitará el uso de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en las espumas contra incendios a 1mg/L. Una vez se publique, todas las espumas AFFF y FFFP, al contener PFAS, no cumplirán normativa por lo que será obligatorio su reemplazo por espumógenos no fluorados, reemplazo que, actualmente, ya se está produciendo por muchos consumidores de espuma, anticipándose así a la publicación de la directriz, y a una posible falta de suministro de espumógenos fluorados a corto plazo, debemos tener en cuenta que los grandes fabricantes de espumógenos ya han suspendido la producción y suministro de espumas fluoradas, ofreciendo como alternativa las nuevas libres de PFAS .

Los plazos para que no se puedan utilizar o almacenar espumógenos fluorados serán, desde fecha de publicación de la directriz, de 18 meses a 10 años dependiendo del tipo de uso.

Existe mucha confusión y desinformación acerca de cómo son estas nuevas espumas, empezando por el nombre, ya que las podemos encontrar con diferentes denominaciones, dependiendo del documento que estemos leyendo: SFFF (UL y NFPA), F3 (norma EN), NFF (hojas técnicas de fabricantes, etc.)

En este breve artículo vamos a tratar de resumir las principales características de las espumas no fluoradas NFF, cuanto son de diferentes con respecto a las “antiguas” AFFF y AFFF-AR, y que aspectos debemos de tener en cuenta a la hora de seleccionar la más adecuada para una instalación existente o nueva.

Principales características espumógenos no fluorados:

  • No son capaces de formar la película acuosa sobre los líquidos combustibles, tal y como hacían los AFFFs para bloquear los vapores inflamables.
  • Por lo tanto, requieren una Expansión mayor para conseguir la extinción.
  • Tienen una Viscosidad más alta que los AFFF y AFFF-AR
  • Podrían requerir densidades de Aplicación mayores
  • Pueden presentar problemas de compatibilidad con el polvo químico seco
  • Algunas de ellas no son compatibles con el agua salada

De todas estas características, vamos a centrarnos en las tres más importantes, y que deberemos tener siempre presentes a la hora de seleccionar el espumógeno más adecuado: EVA

Expansión:
Las pruebas realizadas tanto por la NFPA Research Foundation, como por la EN WG3 Group Research, demuestran que estas nuevas espumas requieren expansiones de entre 7:1 y 10:1 para ser efectivas. Por debajo de estos valores de expansión NO se consigue controlar ni extinguir el incendio sobre líquidos inflamables.

El problema que encontramos es que los dispositivos de descarga no aspirantes de aire existentes en el mercado (cámaras y vertederas de espuma, lanzas, rociadores, etc.) no son capaces de producir expansiones tan altas, y por ende de extinguir el incendio.

Los fabricantes de espumógeno deben garantizar, mediante la realización de pruebas certificadas, que sus productos son efectivos con las expansiones a las que los dispositivos las descargan.

Se espera que en la próxima revisión de la norma EN 13565-2 se regule la expansión mínima para este tipo de espumógenos (F3).

Viscosidad:
A diferencia de los AFFF, la gran mayoría de los espumógenos libres de PFAS son líquidos no newtonianos, esto es, varían su viscosidad en función de agentes externos tales como la temperatura y la velocidad. Es por esta razón, que los fabricantes deben de realizar y certificar pruebas que garanticen la correcta dosificación, de un espumógeno determinado, cubriendo todo el rango de caudal del equipo de dosificación que se esté probando. No todos los espumógenos libres de PFAS son compatibles con todos los equipos, ni un equipo concreto es compatible con todos los espumógenos no fluorados del mercado. Hay que probar, probar, y probar.

Densidad de Aplicación:
NFPA 11, en su edición de 2021, ya contemplaba el uso de espumógenos libres de flúor (SFFF), sin embargo, las tablas que indicaban la densidad de aplicación mínima no eran aplicables a esta nueva generación de espumas debido a las grandes variaciones entre los productos de los diferentes fabricantes; y referían al Anexo H y a las recomendaciones de los fabricantes para determinar la tasa de aplicación correcta.

EVA: Expansión, Viscosidad y Densidad de Aplicación

En su versión de 2024 ya se incluye la densidad mínima aplicable para las espumas SFFF, pero permite el uso de densidades diferentes (menores o mayores) siempre que exista una prueba realizada por el fabricante y respaldada por alguna entidad certificadora (UL, FM, Vds) para una aplicación concreta (combinación de espumógeno + dispositivo de descarga + tipo de combustible).

La edición actual de la norma europea EN 13565-2, actualmente en revisión, no hace referencia específica a las nuevas espumas sin flúor (F3), por lo que el riesgo de aplicar la densidad calculada atendiendo a EN, sin documentar que el fabricante es capaz de extinguir con esa densidad mínima, es que el sistema podría no funcionar. Por esta razón es necesario que se consulte siempre al fabricante el valor de densidad de descarga para una aplicación concreta, y siempre basado en las pruebas realizadas.

En resumen, la selección de una espuma libre de PFAS, no solo debe estar condicionada al cumplimiento de la normativa aplicable, sino que también, debe estar avalada por las pruebas realizadas por el fabricante tanto de los equipos como de la espuma sobre un riesgo concreto. De esta manera se podrá garantizar el correcto funcionamiento de la instalación, sustituyendo, si procede, los equipos y parte de la instalación que sea necesaria.

…Y las tres son igual de importantes, de nada nos sirve seleccionar una espuma no fluorada que cumpla con la densidad de aplicación del proyecto si los dispositivos de descarga no son capaces de producir la expansión mínima de funcionamiento que requiere, o el equipo de dosificación no es capaz de dosificar la espuma en la concentración adecuada.

En Johnson Controls, estamos comprometidos con la realización de una transición a espuma libre de PFAS responsable, dando soporte y acompañando a nuestros clientes en todo el proceso, recomendado el espumógeno más adecuado tanto para proyectos nuevos como para su sustitución en existentes, minimizando el costo de remplazo de equipos, y siempre anteponiendo la seguridad de las personas y bienes protegidos.

¡Tengamos a EVA siempre presente!

Jaime Ferré García
Iberia Sales Manager Foam Products Johnson Controls