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Franjas cortafuegos: soluciones clave para la sectorización en naves industriales

Franjas cortafuegos: soluciones clave para la sectorización en naves industriales

Para sectorizar el fuego en naves industriales existentes, el RSCIEI (Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales) establece, en la Sección 2 “Propagación exterior” y en la Subsección 2.4, que, en caso de no poder cumplir con las soluciones descritas en los párrafos anteriores, se puede instalar una barrera denominada “franja de encuentro bajo cubierta horizontal”.

Esta barrera cortafuego debe contar con una resistencia al fuego equivalente, como mínimo, a la mitad de la exigida al elemento estructural, con el fin de evitar la propagación del incendio entre sectores o hacia edificios colindantes.

Las franjas cortafuegos están ensayadas y certificadas, y disponen de un protocolo de instalación que debe seguirse rigurosamente. Este incluye la fabricación de escuadras (en función del encuentro cubierta-tabique), que conforman la estructura soporte de la barrera. Dichos perfiles, generalmente de acero galvanizado, se fijan a la cubierta -siempre que esta posea la misma resistencia al fuego que la franja- o bien a la medianera (tabique).

Para garantizar una superficie continua, es necesario sellar los orificios y las juntas entre placas con una pasta específica indicada por el fabricante, asegurando así su eficacia en caso de incendio.

Las franjas cortafuegos deben instalarse siguiendo la geometría y la inclinación de la cubierta, manteniendo una distancia máxima de 40 cm entre la cubierta y la propia franja.

La función de las franjas cortafuegos es compartimentar los diferentes sectores dentro de un mismo recinto o entre propiedades colindantes. La franja de encuentro bajo cubierta horizontal debe tener una longitud total de 1 metro, dispuesta normalmente con 0,5 metros a cada lado del límite entre sectores o colindantes. En caso de no ser posible actuar en ambos lados, se permite instalar la totalidad del metro de barrera en un solo lado.

No obstante, si la medianería o elemento “compartimentador” sobresale al menos 1 metro por encima de la cubierta, no será necesaria la instalación de esta franja.

Asimismo, existe otro tipo de solución para evitar la propagación del fuego a través de la fachada entre distintas plantas: la “franja de encuentro forjado-fachada”. Esta consiste en la ejecución de un parapeto que se eleva desde el forjado hasta una altura vertical de 1 metro, alineado con la fachada. Se trata de sistemas diseñados para adaptarse a las diferentes particularidades constructivas de naves y edificios.

Los materiales empleados en estas barreras deben estar certificados y garantizar el cumplimiento del tiempo de resistencia al fuego exigido por la normativa. Su finalidad es facilitar la evacuación de las personas, evitando o retrasando la propagación del incendio, lo que contribuye a su control y extinción.

En la práctica, en naves y edificios existentes es frecuente encontrar numerosos conductos eléctricos, tuberías y otros elementos que dificultan y ralentizan la instalación de estas barreras cortafuego. Por este motivo, los fabricantes trabajan constantemente en la innovación de materiales y en el desarrollo de soluciones que permitan adaptarse a las distintas necesidades que surgen durante la ejecución.

Abel Gonzales – Técnico de Ignifugación Iberext