
Iberext celebró el 19 de mayo la “Cumbre apreciativa: liderar desde dentro”, un encuentro dirigido a líderes de equipos con el objetivo de reconocer y potenciar aquello que ya funciona en la organización, transformándolo en decisiones y compromisos concretos.
La jornada partió de una idea central: cuando una organización identifica y valora lo mejor de sí misma, aumenta su energía y su capacidad de construir futuro. Bajo este enfoque, se utilizó la indagación apreciativa, una metodología que aborda los desafíos desde las fortalezas y las posibilidades reales de avance.
Una metodología centrada en el potencial
La indagación apreciativa fue el eje de la cumbre, proponiendo un cambio de mirada: de los problemas a lo que sí funciona. En Iberext, permitió conectar con experiencias positivas y utilizarlas como base para proyectar el futuro.

La jornada se estructuró en cuatro fases: Descubrir, Soñar, Diseñar y Destino.
1. DESCUBRIR: identificar lo mejor de Iberext
En esta fase, los participantes identificaron fortalezas y “momentos cumbre” de la organización. Se puso en valor el compromiso, el servicio al cliente y el trabajo en equipo, recordando situaciones reales como el apoyo masivo de técnicos en un sábado con múltiples averías, la colaboración y serenidad durante el ciberataque sufrido años atrás, el compromiso demostrado en la pandemia o el liderazgo en momentos profesionales especialmente exigentes.
Este ejercicio reforzó el reconocimiento interno y el orgullo de pertenencia.
2. SOÑAR: construir una visión compartida
A partir de estas fortalezas, los asistentes imaginaron Iberext en su mejor versión, generando visiones claras y motivadoras que sirvieron como guía para orientar las decisiones posteriores.
3. DISEÑAR: convertir la visión en propuestas
En esta fase, las ideas se transformaron en iniciativas concretas y aplicables. Se trabajó en proyectos como la incorporación de la inteligencia artificial, el desarrollo de las cualidades clave del liderazgo Iberext (Liderext), la mejora de la comunicación mediante un protocolo común y el aumento de la efectividad de las reuniones.
4. DESTINO: del compromiso a la acción
La última fase convirtió las propuestas en compromisos definidos, estableciendo acciones, responsables y mecanismos para garantizar su continuidad más allá del evento.
Liderazgo inspirador y trabajo en equipo
La cumbre fue dirigida por Teresa Viejo junto a su equipo de Be Curious Project. Destacó también la intervención de Fernando Romay, quien aportó una visión inspiradora sobre liderazgo basada en la conciencia de equipo, la importancia de referentes, el rol activo de cada persona y la conexión entre grandes jugadores y grandes equipos.
Un paso hacia el futuro organizacional
La cumbre se consolidó como un espacio de reflexión, conexión y acción. Iberext refuerza así su apuesta por un liderazgo consciente, colaborativo y orientado al crecimiento sostenible, poniendo en valor lo que ya funciona y construyendo una visión compartida de futuro.






























