
Los sistemas fotovoltaicos han demostrado ser una fuente eficiente y sostenible de energía renovable. Sin embargo, como cualquier sistema eléctrico, pueden ser susceptibles de fallos que pueden desencadenar en incendios, con graves consecuencias en caso de producirse en las cubiertas de los edificios que pueden llegar a provocar el colapso estructural. Estas son algunas de las principales causas que pueden originar incendios en instalaciones fotovoltaicas.
1. Fallos de Instalación
Una de las principales causas de incendios en sistemas fotovoltaicos es una instalación defectuosa. Entre los errores más comunes se incluyen:
- Conexionado incorrecto: soldaduras inadecuadas, apriete insuficiente de tornillos o fusibles no insertados adecuadamente.
- Instalaciones mal protegidas: cableado y conexiones no adecuadas que pueden generar cortocircuitos.
- Uso de materiales inadecuados: empleo de cables de sección insuficiente o conectores de baja calidad que pueden sobrecalentarse y generar arcos eléctricos.
2. Influencias Externas
Los sistemas fotovoltaicos están expuestos a factores ambientales que pueden deteriorar sus componentes y aumentar el riesgo de incendios:
- Inclemencias meteorológicas: fenómenos como tormentas eléctricas, granizo, cargas de nieve, temperaturas extremas o fuertes vientos pueden generar daños en los sistemas fotovoltaicos, favoreciendo la aparición de cortocircuitos y fallos eléctricos que pueden derivar en incendios.
- Roedores y plagas: pueden dañar el aislamiento de los cables, lo que puede derivar en cortocircuitos y fallos eléctricos.
- Deterioro de los aislantes: con el paso del tiempo, los materiales pueden degradarse, provocando fugas de corriente y posibles incendios.
- Sobrecalentamiento de las células: el mal funcionamiento de las células puede provocar un aumento de temperatura en el módulo, generando riesgos de ignición.
El mantenimiento preventivo es clave para evitar fallos en el sistema fotovoltaico. La acumulación de suciedad, hojas secas o residuos en los paneles puede generar puntos de calor que aumentan el riesgo de incendios. Además, la falta de inspecciones periódicas puede impedir la detección temprana de fallos en el conexionado o en los componentes.
3. Fallos de Diseño
Un diseño incorrecto de la instalación fotovoltaica también puede contribuir a incendios. Algunos de los errores más comunes son:
- Selección inadecuada de cableado y protecciones: uso de cables con una sección inadecuada y protecciones térmicas o diferenciales mal dimensionadas.
- Fusibles incorrectos: la utilización de fusibles de corriente alterna (CA) en circuitos de corriente continua (CC) puede provocar sobrecalentamiento y riesgo de incendio.
- Uso de armarios no adecuados: instalar armarios destinados a interiores en ubicaciones exteriores puede generar fallos por exposición a humedad y temperaturas extremas.
4. Degradación de Materiales
Con el tiempo, los materiales utilizados en la instalación pueden sufrir desgaste, lo que puede derivar en:
- Deterioro del aislamiento eléctrico, que puede causar fallos en el sistema.
- Desgaste de los conectores, que puede generar puntos calientes y eventual ignición.
La utilización de componentes no certificados o de baja calidad puede incrementar el riesgo de fallos eléctricos y, en consecuencia, de incendios. Es fundamental optar por materiales homologados y cumplir con las normativas vigentes.
¿Cómo evitar los incendios en placas solares?
Los incendios en sistemas fotovoltaicos pueden evitarse mediante una correcta instalación, un diseño adecuado y un mantenimiento periódico. La selección de componentes de calidad y la inspección frecuente del estado de los materiales y conexiones son fundamentales para garantizar la seguridad y el rendimiento del sistema. Implementar medidas de prevención y supervisar la operación del sistema ayudará a minimizar los riesgos y prolongar la vida útil de la instalación fotovoltaica.
Acciones preventivas:
– Correcto mantenimiento y limpieza.
– Desconexión accesible de alimentación de módulos fotovoltaicos.
– Señalización existencia de energía fotovoltaica (PV) y accesibilidad a bomberos.
– Aislamiento de los paneles (separación de paneles o barreras).
– Inspecciones periódicas (inspección visual + termografía).
Soluciones de protección:
Detección temprana:
– Cámaras Térmicas / IR
– Cable térmico (con precisión de posición)
Aislamiento alimentación aguas arriba y desenergizado manual (CA y CC)
Aislamiento paneles (emisión CC)
Medios de extinción:
– Localizadas (cuadros, inversores y acumuladores)
– Paneles (agua pulverizada, agua nebulizada)
Existen guías europeas y estándares americanos para medidas preventivas y diseño de instalaciones de Protección Contra Incendios en instalaciones de paneles fotovoltaicos como CFPA-E: Guideline No 37:2018 F – Sistemas Fotovoltaicos: Recomendaciones sobre Prevención de Daños o RC62: Recomendaciones para la seguridad contra incendios en instalaciones de paneles fotovoltaicos, 2023 entre otros.
¿Por qué se producen incendios en los sistemas fotovoltaicos?
Los incendios en los sistemas fotovoltaicos se producen por el sobrecalentamiento de las células. Este sobrecalentamiento se puede producir por dos motivos:
– Fallo de producto o daño: diodo de bypass presenta un camino alternativo al paso de la corriente.
– Célula no produce y consume.
¿Cuáles son las principales localizaciones en las que se origina el incendio?
Según las empresas aseguradoras, los fuegos se producen -por este orden- en las siguientes localizaciones:
1º Sección CC (corriente continua)
2º Inversores
3º Sección CA (corriente alterna)
4º Módulo y regulador de carga
Jaime Ortega – Director Técnico Iberext


















